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lunes, 12 de octubre de 2020

Por la Cañada de Pradena del Rincon

Prádena es uno de los pueblos de la Sierra del Rincón, en Madrid, rozando con la Provincia de Guadalajara.

Desde este camino se puede observar a lo lejos los perfiles de la Sierra de la Cabrera (el pico Mondalindo),  la Sierra de Guadarrama (Cabezas de Hierro y Peñalara) y el Macizo del Pico del Lobo, además de algunas cimas de la Sierra del Rincón donde se encuentra.


El camino recorre las zonas de pasto tradicionales del ganado de la localidad.

anorámica de las sierras de La Cabrera y Guadarrama desde Prádena del Rincón

El ganado se encuentra en un cercado con bastantes accesos abiertos.





Nos encontramos en plena Sierra del Rincón.



La senda se ha usado durante años y se recorre en aproximadamente 2 horas.


El roble es el árbol más frecuente, siendo la zona una dehesa que ha sido configurada por el pastoreo durante generaciones.


Se pueden ver algunas cimas de la sierra del Rincón.



Y también a lo lejos se divisa la Sierra de Ayllón, con el macizo del Pico del Lobo.





domingo, 30 de agosto de 2020

El Hayedo de Tejera Negra


El Hayedo comprende el tramo alto de dos valles de típico perfil fluvial, el valle del Lillas y el valle del Zarzas, que se disponen paralelos, con una única orientación noroeste-sureste. Están flanqueados por altas y afiladas cresterías rocosas.

- El valle del Lillas es más abierto y extenso que el del Zarzas, presentando profundos barrancos en ambas laderas.

- El valle del Zarzas es más angosto y presenta asimetría entre sus laderas, mientras que la izquierda es homogénea y sin rupturas, la derecha, dominada por afloramientos y escarpes rocosos, está jalonada por multitud de barrancos de fuerte pendiente como los de Tejera Negra y la Laguna.



Los ríos Lillas y Zarzas, que nacen en el glaciar La Buitrera, lo alimentan. El bosque crece en dos valles flanqueados por altas y afiladas crestas rocosas.




El bosque de hayas, su mayor atractivo, tiene un ambiente de cuento por sus colores, el musgo de sus suelos y sus silencios. Además, crecen robles melojos, pinos silvestres, tejos, acebos y abedules. En su suelo crece en otoño el apreciado Boletus Edulis, y sus cielos los surca el águila real, sobre corzos, zorros y jabalíes.




En 2017, junto con otros hayedos de España y Europa, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como extensión de los Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa.